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María José Hernández
Una imagen de la cantante María José Hernández.
Foto: cortesía M. J. Hernández. |
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Marta
de la
Aldea
Con
muchos
años de carrera a sus espaldas y el esperado reconocimiento
en Zaragoza, su ciudad natal, María José no ha
perdido ni un ápice de frescura
y sigue componiendo, alejada de modas efímeras, canciones
construidas con unas
letras que, en sí mismas, podrían ser poemas. El
13 de marzo visita la sala Libertad 8,
pero no es la primera vez
que actúa en Madrid, una ciudad dura pero inevitable en la
carrera de un
artista.
Hablamos
con
María José de las canciones, de sus vivencias y
por qué no,
la invitamos a hacer de cronista de la realidad aragonesa. Pero antes,
como es
de rigor haremos las presentaciones. Desde
que en el en
el
año 96 editara de forma independiente su primer CD titulado La
línea del cielo, la carrera de esta
zaragozana ha ido yendo a más… Y a
mejor. En el 2001 publicó El mar del
deseo, producido
por
Javier Bergia y ella misma, y que contó con la
colaboración de músicos como
Diego Galaz (violín), Fredi Marugán, Cuco
Pérez, Luis Delgado, Javier Coble… En
2006 sale a la luz su último disco, Círculos
concéntricos,
producido por
Gonzalo Lasheras y, de nuevo, rodeada de músicos
fantásticos como el
guitarrista Joaquín Pardinilla o Ernesto Cossío,
ambos zaragozanos.
Alrededor
de
estos trabajos, cientos de conciertos, premios y varias y
destacadas colaboraciones que desgranamos en esta entrevista.
¿En
qué momento de tu
carrera te encuentras
actualmente?
Esta
es una
carrera de fondo, así que de momento puedo decir que
resistiendo, y disfrutando el paisaje.
Tus temas hablan, en gran
parte, del amor.
¿Te planteas seguir por esa línea?
Pues
sí, en mis tres discos abundan las canciones que giran en
torno al
amor y a las relaciones afectivas, pero no es nada premeditado;
más bien diría
que hable de lo que hable siempre se me acaban colando las emociones.
No soy
una cronista, nunca programo la temática sobre la que
cantar, y las
canciones me las dictan las sensaciones.
No suelo buscar los versos, más bien son ellos los que me
asaltan, normalmente
en los momentos menos oportunos (mi casa y mis bolsillos
están llenos de notas
en papeles de lo
más variopinto). En
realidad canto para expresar lo que a
veces soy incapaz de decir hablando
Fuiste telonera de Pablo
Milanés y
Gilberto
Gil ¿cómo fue esa experiencia?
En
lo
profesional fue muy bien porque supuso enfrentarme a auditorios
llenos de un público que no te conoce y al que te tienes que
ganar porque no
han ido a verte a ti, y eso es un reto. En lo personal fueron un poco
decepcionantes,
porque para esos grandes artistas el telonero es invisible. Supongo que
los
comienzos se olvidan rápidamente.
Además de
cantar y componer, tocas
el piano
y la guitarra. ¿Crees que contar con esa
formación abre puertas o consideras
que una buena voz (lo decimos sobre todo por los programas tipo OT o
Factor X)
es garantía de éxito seguro?
Según
lo que se entienda por una buena voz. Para mi una buena voz es
aquella que tiene una personalidad y matices propios, que no suena
según los cánones
“académicos”,
y que es capaz de
emocionar. Luego, la formación musical es útil
porque cuando utilizas la música
y las canciones para expresarte viene bien que manejes mejor o peor un
instrumento. Es una cuestión de supervivencia. Hay que ser
autosuficiente.
Saliste un poco de tu
registro con el
espectáculo ‘Un siglo en
cantado’ (presentado
en las Fiestas del Pilar de 2007) donde, de alguna manera,
desarrollaste una
faceta de actriz que no sabemos si siempre tuviste. Háblanos
de ello.
Fue
un
espectáculo músico-teatral en el que
hacía un recorrido por cien
años de música en Aragón,
década a década, comenzando con Raquel Meller y
terminando con Amaral. En el siglo XX Aragón ha dado muchos
artistas y
compositores de fama nacional e internacional. Me divertí
mucho llevando plumas
y transformándome en el escenario según las
décadas, y aprendí mucho de un
repertorio de canciones antiguas, olvidadas y maravillosas.
¿Aragón,
musical y
políticamente, existe?
Musicalmente
es evidente que existe y mucho: ahí tenemos a Amaral y a
Bunbury por citar los más destacados
mediáticamente, pero además de ellos hay
un tejido musical y cultural en general importante. Otra cosa es que
desde aquí
no se les reconozca hasta que “triunfan” fuera.
Políticamente seguimos estando
en el vagón de cola, desgraciadamente.
¿Se
contó con artistas
aragoneses en la Expo
del Agua?
Pues
sí, porque era obligado, pero no tanto como
habría sido de esperar.
Como dato curioso diré que mucha de la
programación se contrató a través de
empresas de otras
ciudades como Sevilla
o Valencia. Los Aragoneses tenemos fama (merecida por otra parte) de no
barrer
para casa precisamente.
Fuiste
premiada como
mejor solista en los VIII Premios de la
Música Aragonesa. Los premios, ¿sirven
para algo?
Este
premio
tiene de bueno que lo da el público por votación
popular.
Por lo demás, los premios suelen ser una bonita escultura a
la que limpiarle el
polvo.
En
tu ciudad natal
eres ya un referente. ¿Te ha costado mucho llegar hasta
donde estás? ¿Crees que
Madrid es un paso que, en la actualidad, se puede saltar o sigue siendo
el
epicentro de la música?
En
Zaragoza
ya se me tiene en consideración por cabezonería y
resistencia (por algo soy maña) porque no voy a negar que
Aragón es dura e
injusta con los que deciden quedarse y trabajar desde aquí.
Madrid sigue siendo
importante, porque
significa ir un paso más allá del regionalismo de
cada uno. Es una ciudad que
acoge bien a los de
“provincias”. Es
como una especie de torre de Babel
en la
que no importa de donde seas, aunque es evidente que cuesta hacerse un
hueco en
su escena. Los zaragozanos siempre hemos mirado más a Madrid
que a Barcelona a
pesar de estar a mitad de camino.
A mi
me gusta mucho Madrid, y tengo grandes amigos, pero no me
gustaría vivir allí.
Para vivir prefiero lugares más “manejables”.
Participaste
en el
último concierto homenaje a Labordeta. ¿Tienes
alguna opinión sobre su paso por
el Parlamento? ¿Crees que ese paso ayudó, al
menos, a dar a conocer los
problemas de Aragón?
Creo
que ha
sido el único político que ha conseguido poner a
Aragón en
el mapa parlamentario y que se curró su escaño de
verdad. Es una pena que ya no
esté. Sus intervenciones eran muy esperadas porque no
tenía pelos en la lengua
y metía mucha caña. En lo personal, es una
persona muy querida para mí.
Pregunta
inevitable, ¿qué opinas del canon
digital?
Pues
que una
cosa es proteger los derechos de los autores y que se
valore el esfuerzo y el trabajo que la creación conlleva y
otra que tengas que
pagar un dinero por cada CD que te compres o cada aparato reproductor.
Me parece un planteamiento
abusivo. Es dar
por hecho que todo el mundo utiliza la tecnología para
piratear música. Y no es
así, porque mucha gente utiliza los CDs para trabajar. Ya el
término “pirateo”
me parece insultante. Aquí los
auténticos piratas de la música son las
compañías discográficas y las
editoriales que son los que realmente explotan a los artistas, con
porcentajes
abusivos sobre sus derechos de autor, y ahora también sobre
el caché de sus
actuaciones en directo.
¿Crees
que a los artistas cuya carrera no está
avalada por una discográfica les afecta la
piratería?
En
absoluto.
Es más; internet y la piratería nos beneficia. Yo
animo a
la gente en mis conciertos a que si le gusta consiga mi
música como mejor le
parezca, y lo cierto es que la mayoría suelen comprar los
discos. El problema
de la piratería se solucionaría si los discos
fueran más baratos. Si yo los
puedo vender baratos en los conciertos, ¿por qué
no van a poder venderlos
ellos?, claro, que yo no tengo que pagar un BMW…
Por
último, ¿qué nos vas a ofrecer en el
Libertad 8?
Canciones
de
mis tres discos y posiblemente algún estreno de las que
estoy preparando para el cuarto disco.
Mucha suerte y sigue
deleitándonos
con tus
canciones.
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