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Exposición de Dayanita Singh
La fotógrafa Dayanita Singh durante la presentación de su exposición en Madrid.
Foto: Julio Castro |
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Julio Castro – laRepúblicaCultural.es
La muestra fotográfica del trabajo de Dayanita Singh que se ha inaugurado esta mañana en la sala que la Fundación Mapfre tiene en la madrileña calle General Perón, es un detallado recorrido por el gran trabajo de esta fotógrafa originaria de la India que, como apuntaron los comisarios de la exposición, refleja a la propia autora a través de las obras que realiza, al contrario que otros trabajos fotográficos, en los que el objeto reflejado en la fotografÃa es aquello que el observador percibirá como tema principal
En la muestra se recoge una profunda carga de sentimientos que van evolucionando con el tiempo, a lo largo de las diferentes facetas que se enmarcan en colecciones dentro de la exposición, y que responden a momentos bien distintos de la autora y de su lÃnea personal y de trabajo.
AsÃ, el primer grupo de fotografÃas, que se recoge bajo el tÃtulo de I am as I am (Yo soy como soy), donde recoge imágenes de personas en su entorno en la vida en la India, en concreto en un centro donde retrata el Ashram de Benarés (que es una escuela de tipo religioso para niñas desde los seis años de edad), las imágenes ya no se corresponden con los estereotipos de la fotografÃa india, sino, como señaló el comisario de la muestra, Carlos Gollonet, es “un mundo privado e interior con un ambiente limpio y bien iluminado que contrasta, por ejemplo, con lo que conocemos de una ciudad como Benarésâ€.
La segunda parte, que discurre en paralelo en la misma sala, se corresponde con el conjunto de fotografÃas hechas a un eunuco, llamado Mona. Se trata de un trabajo encargado por el diario The Times, pero que Dayanita decidió que no se publicarÃa en dicho medio, por respeto a Mona, que tenÃa familiares en el paÃs británico, asà que fue recogido en un libro, con cartas referentes a Mona Ahmend, con quién, como señala, aún perdura su amistad.
En los años ’90, la autora se dedica a la fotografÃa de gente de la sociedad de Calcuta, centrándose especialmente en mujeres, por lo que esta época se recoge bajo el tÃtulo de Ladies of Calcuta (mujeres o señoras de Calcuta), donde personas de distintos orÃgenes, pero muchas de clase alta, son retratadas por Dayanita, pero no se muestran guardando una pose para fotografÃa de estudio, sino en momentos o aspectos de su vida real. En ellas podemos apreciar enormes contrastes, no sólo sociales dentro de un mismo ambiente, sino también personales en lo gestual, que reflejan de manera impactante, maneras de ser y de comportarse, y sentimientos que se expresarán ya para siempre a la hora de recibir la imagen retratada en el trabajo realizado.
Sent a letter (o carta enviada), es un conjunto de cuadernos de viaje, en los que Dayanita recoge sus fotos de un trayecto determinado, en un viaje realizado con alguien, a quien dedica la colección correspondiente. Estos se organizan como postales en acordeón, que pueden ser mostrados como una mini exposición, y a su vez entrega una copia a la persona con la que se relaciona el susodicho cuaderno de viaje.
Tras este perÃodo, abandona la fotografÃa expresa de personas, para centrarse en los ambientes, los lugares que son ocupados habitualmente por personas, o que han sido abandonados un instante antes por sus moradores. En esta puede haber o no personas que los ocupen, pero lo importante es el ambiente de ese entorno.
De esta manera, la fotógrafa da paso a dos nuevas épocas consecutivas, en las que llega el color de manera muy diferente. La primera de ellas es Blue Book, donde mediante colores suaves arroja al observador una impactante imagen que subyace lo artÃstico. Si al comisario de la exposición le parece inquietante la colección siguiente que se titula Dream Villa, creo que es mucho más agresiva la relativa a Blue Book, por cuanto que ofrece visiones enfrentadas de la vida y el abandono de la misma, incitando a pensar en parajes interiores mediante la intuición, por las luces nocturnas en los edificios, en tanto que en las diurnas hay complejos industriales exentos de toda vida, como restos de una actividad que se generó hace mucho tiempo pero que ha abandonado el lugar.
Como apuntaba, la siguiente parada es Dream Villa, que responde al letrero que se muestra en una de las fotos y que encierra una villa tras una puerta de un muro, y que recoge muy bien el nombre de villa dormida, o durmiente, o del sueño. Son imágenes nocturnas, algunas con personajes y otras sin ellas, pero que juegan con flashes parciales reflejados en los objetos de la imagen, o con escasas luces de focos circundantes no localizados. Tonos marrones y dorados que esconden una tenebrosidad que nunca se sabe si conduce a la fiesta nocturna, o a soledades y tristezas de los que moran en los alrededores y el interior de este pueblo.
La autora, presente en la inauguración de la muestra, se mostró especialmente emocionada y señaló que habÃa estado a punto de darse la vuelta al ver su nombre en letras gigantes a la entrada de la exposición. En cuanto a sà misma, se describió por medio de tres fotos, la primera serÃa la de una muchacha saltando, que es de las primeras fotos exhibidas, serÃa la que ella fue; la muchacha tendida en la cama que se expone a mitad de la muestra, podrÃa corresponderse con la que es ahora, en tanto que una mujer casi de negro que se encuentra más hacia el final, podrÃa ser la Dayanita actual. Lo que le pareció más importante de destacar, es que la fotografÃa le ha permitido no limitarse a una única expresión artÃstica, sino que le ha dado completa libertad para observar la literatura de Calvino o la música de Mahler, y que en este momento se encuentra en una situación en la que está dispuesta a dar un salto al vacÃo, pero que ya no le interesan tanto los lugares o las personas, sino el significado de la pérdida del amor.
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