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 >>>Sección: Dibujo, grabado e ilustración
           
El Renau de la guerra antifascista, en la calle, en el arte y en los centros de decisión política
Luchador y Director General de Bellas Artes durante la Guerra Civil
 
 
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Publicado el Miércoles 2 de abril de 2008, a las 13:30

El pueblo en armas
 
El pueblo en armas

Cartel de Josep Renau (1936). Litografía, 41,8 x 31,1 cm. IVAM. Depósito Fundació Josep Renau.

 
   

Julio Castro – laRepúblicaCultural.es
 
El Renau que publica sin cesar sus obras en revistas, o el que impulsa la cultura y el compromiso del arte con sus escritos (de ensayo, de arte o, incluso, poéticos) o el que hace innumerables carteles para el Partido Comunista o para que la ciudadanía despierte a unas necesidades sociales y también políticas, es el mismo que en 1936, con la victoria del gobierno del Frente Popular, es nombrado Director General de Bellas Artes.
 
Y al decir que es el mismo, quiero decir que no cede un ápice en su compromiso, antes bien, lo incrementa todo lo que puede, incita a la participación, más que antes todavía, dado que ahora tiene la posibilidad de llegar a más personas, de utilizar más herramientas para sus objetivos ideológicos en cuanto a lo que se debe hacer en el campo cultural / artístico.
 
Cuando se piensa en el artista durante esta época vienen dos sentimientos: el primero es básico ¿de dónde sacaba horas este hombre para todo lo que hacía? Queda claro que la necesidad de hacer llegar el su idea, su mensaje, a todo el que pueda, su deseo de implicar hasta al más desapercibido de estos asuntos, es lo que le empuja a una actividad desenfrenada que, seguramente, abruma a todo su entorno y, por ello, es capaz de abarcar tantos campos y aspectos. El segundo sentimiento que alcanza es el de comprobar, fehacientemente, que su compromiso no era un guante arrojado para que otros lo recogiesen: no se trata de otro predicador vano como hay tantos, sino que se pone manos a la obra el primero y tira del carro.
 
También se podría pensar que su cargo le aleja de la creación artística, pero no es así, como se refleja claramente en los resultados de su obra: sigue colaborando en revistas y como ejemplo, en “La República Valenciana de les Lletres”, donde aparece en la portada de esta revista (1936) que se subtitula “Quaderns de literatura, art i política valenciana”.
 
Pero también aparece en la revista de FETE, cuya portada, en francés señala “Los profesionales de la enseñanza luchan por la libertad del pueblo español”. Entre los carteles destacables que empieza a diseñar hay uno que es más simbólico en esta exposición que reúne Brihuega, como es “El pueblo en armas por la paz contra el fascismo”, cartel de cine de 1936, de “Film popular. Controlado por UGT-CNT - Valencia”, que subtitula con el mensaje “Un film popular es un film antifascista”. Es especialmente significativo porque incluye en su mitad inferior un dibujo muy significativo y que ha servido de fondo de cartel a la exposición y a su catálogo, en mi opinión, muy bien seleccionado. Se trata de un brazo terminado en su puño, en horizontal, de izquierda a derecha, cuyo dibujo en realidad está formado por combatientes que dan forma y consistencia a la forma. Tan solo trazo de contorno en negro.
 
Además, este puño pese a la aparente sencillez, más compleja en su significado y en lo que puede derivarse de este estilo, puede ser un precursor de otras formas del dibujo y la pintura. Sin ir más lejos encuentro que tiene un reflejo que se puede trasladar a un gran mural cuyo diseño se incluye también en esta exposición, que está datado muchos años más tarde, y que refleja su visión de la evolución de la juventud la “Marcha de la juventud hacia el futuro” (1972-74) que es un conjunto de mural y bocetos. Pero al referirme a la influencia, quiero señalar en este caso la aproximación a algunos de los diseños de figuras encajadas o entrelazadas y que se transforman a lo largo del lienzo o del papel: curiosamente es un diseño que podemos ver más claramente en el holandés MC Escher. Puede ser coincidencia, puede haber influencia de uno a otro, o tal vez las fuentes sean comunes, dado que Escher viaja dos veces a Granada en esos años ’30, de donde saca una buena fuente de información para lo que él plasmará más tarde en sus dibujos y grabados. En otras obras de Renau podremos ver ese atisbo de las figuras que se encajan metamorfoseando, aunque con diseños menos geométricos en su resultado final, pero más calculados en su ejecución. En fin, lo más trascendente del caso es que todo ello se puede observar ya en esta obra, en un sencillo (o sencillo para él que ha sabido verlo, crearlo y plasmarlo) dibujo de un cartel de cine.
 
Entretanto, se ha celebrado la Exposición Internacional de París, en 1937, él ha sido el encargado, como Director General de Bellas Artes, de organizar la participación española. De esta manera, como podemos ver en la muestra, se ha realizado el pabellón y ha acudido a todos aquellos artistas más comprometidos con esos ideales. Por eso podemos ver que responden un Picasso que planta en el pabellón su “Guernica”, pero también algunas grandes esculturas muy simbólicas, un Julio González con “La Montserrat”, un Alberto Sánchez con “El pueblo español tiene un camino que conduce a una estrella”, un Joan Miró con su mural “El payés catalán en rebeldía”, también sitúan en el centro una “Fuente mercurial” obra de Alexander Calder. Como la exposición tiene avidez de abarcar todo el mundo artístico, además de diversos carteles de Renau se incluyen en las vitrinas diversas publicaciones, incluyendo a Lorca con su “Llanto por la muerte de Ignacio Sánchez Mejías”, pero también el “Romance de la Guardia Civil”. En otro campo, el cinematográfico, Luis Buñuel es nombrado coordinador de Propaganda al Servicio de la Información en la Embajada española en París y en 1937 supervisa la producción y realización de la película España leal en armas, pero además, el gobierno republicano le encarga la programación cinematográfica del pabellón español en la Exposición Internacional de París. Algunos pudimos ver el conjunto de las obras en la exposición organizada el año 1987 (50 años después) por el Ministerio de Cultura en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía de Madrid Pabellón español: exposición internacional de París, 1937 (Madrid, 25 junio-15 septiembre).
 
Pero seguir adelante en este Compromiso de la exposición de Renau muestra su reafirmación de ideas entre sus carteles republicanos, sus mensajes a la defensa de las libertades… un cartel que resume bien ese sentimiento nos dice sobre una banda con la tricolor republicana 

11 febrero 1873: un anhelo
14 abril 1931: una esperanza
16 febrero 1936: una victoria
Es un cartel hecho en 1938, la guerra civil avanza, pero está claro que el artista no pierde sus esperanzas de que venza el pueblo y la libertad republicana… o si las pierde, en cualquier caso, no pierde sus ideales.
 
Son numerosas las obras de Renau en esta época, antes de tener que exiliarse, pero son destacables en la exposición los 13 fotomontajes dedicados a “Los 13 puntos de Negrín”, sobre todo por la gran actualidad que podrían seguir teniendo hoy día (como la mayor parte de la obra de su autor).
 
Pero hoy día, que algunas instituciones de una derecha rancia y antirrepublicana, contraria a todas las libertades democráticas populares quieren hacer gala de liberales (en el sentido clásico) apropiándose de la guerra de independencia, deberían revisar entre la obra de Renau la que lleva por título “1808-1936 De nuevo por nuestra independencia”, realizada en 1937. Tal vez de esta manera nos dejásemos de fastos y de loas a una forma de Estado y de gobierno que nada tiene que ver y de ensalzamientos a un ejército que nada pinta en ese hecho puramente popular, por cuanto que deriva de otras estructuras e ideas que nada tienen que ver con aquel reclamo por la libertad.
 
No podríamos acabar con esta faceta del artista sin subrayar su gran labor en defensa del patrimonio cultural español, cuando encabezando la evacuación de las obras del Museo del Prado desde la Junta de Defensa de Madrid que compartía con otra tanta gente (recordemos por ejemplo a María Teresa León) que, desinteresadamente, se volcaron en este salvamento de obras de arte, evacuando los fondos a un edificio bien protegido en Valencia, donde permanecieron a salvo hasta el final de la guerra. Vergüenza una vez más para la propaganda fascista que quiso hacer creer en el robo de las obras por parte de quienes las protegían de sus criminales y destructivos bombardeos sobre la población civil. Pero en este sentido, nada ha de extrañarnos.
 
Es muy recomendable el video de la exposición, “Josep Renau: Arte en guerra, dirigido por Joan Dolç.

  

 

IMÁGENES Y DATOS RELACIONADOS
Click en las imágenes para ampliar
De El pueblo en armas 1808-1936: De nuevo por nuestra independencia

Fecha: 22 de abril a 22 de junio de 2008
Lugar: Centro Andaluz de Arte Contemporáneo. Monasterio de la Cartuja de Santa María de Las Cuevas
Dirección: Avda. Américo Vespucio, 2 / Camino de los Descubrimientos, s/n (Sevilla)
Horarios:

Martes a viernes: de 10:00 a 21:00 h.
Sábados: de 11:00 a 21:00 h.
Domingos: de 10:00 a 15:00 h.
Lunes: cerrado.
Festivos: consultar con el centro
Precio de entrada: 1,80 € (martes gratuita)
Para más información:
Centro Andaluz de Arte Contemporáneo
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Opiniones publicadas: 1

  • Hugo dijo:

      Josep Renau ha sido una de las personalidades de la cultura más importantes del siglo XX, sin embargo, su obra es bastante desconocida para los españoles. Es una pena que ocurra esto porque Renau es un buen ejemplo de lo que debe ser la forma de crear de un artista: una unión del talento interno unido a un gran compromiso político y social, algo que si se refleja en su obra. Al fin y al cabo el mismo se definía no como un pintor comunista sino como un comunista pintor.


      Miércoles 9 de abril de 2008, a las 12:49


 

 

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