Menú
laRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Inicio
LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Síguenos
Hoy es Domingo 20 de agosto de 2017
Números:
ISSN 2174 - 4092

Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Libros como Nunca me abandones ponen sobre el tapete todas las cartas que poseen las obras de slipstream para conseguir una novela redonda de temática especulativa. Ishiguro (como Saramago, Sean Green, Kurzu, Artwood, Mitchell desde principios del siglo XXI de manera más notoria) consuma con gran maestría todo el potencial que un escritor sólido, no necesariamente inmerso en la tradición de los géneros fantásticos, tiene a la hora de abordar una novela de ciencia ficción. Pues utilizar el hecho fantástico como un medio, emplearlo como trasfondo en vez de tratar de maravillar a los maravillados, priorizando por tanto personajes, narración y estilo, permite construir una novela espléndida (desde el único parámetro posible que puede observarse como novela que es; esto es, el literario) que indaga en elementos que sólo le puede proporcionar la literatura especulativa.

república, cultural, revista, digital, literatura, narrativa, Kazuo Ishiguro, Nunca me abandones, anagrama, Jesús Zulaika Goicoechea, La República Cultural

Nunca me abandones, de Kazuo Ishiguro

Bienvenida al canon

Tip A Friend  Enviar
Versión para imprimir de este documento Versión imprimir
Nunca me abandones
Ampliar imagen

Nunca me abandones

Portada del libro de Kazuo Ishiguro en editorial Anagrama.

Kazuo Ishiguro
Ampliar imagen
Kazuo Ishiguro

Una imagen del escritor. Foto: Jane Brown.

Click en las imágenes para ampliar
DATOS RELACIONADOS

Título: Nunca me abandones
Autor: Kazuo Ishiguro
Traductor: Jesús Zulaika Goicoechea
Editorial: Anagrama (2007)
Formato: encuadernación en tapa blanda; 358 pág.
ISBN: 978-84-339-7079-4

Alberto García-Teresa – La República Cultural

Libros como Nunca me abandones ponen sobre el tapete todas las cartas que poseen las obras de slipstream para conseguir una novela redonda de temática especulativa. Ishiguro (como Saramago, Sean Green, Kurzu, Artwood, Mitchell desde principios del siglo XXI de manera más notoria) consuma con gran maestría todo el potencial que un escritor sólido, no necesariamente inmerso en la tradición de los géneros fantásticos, tiene a la hora de abordar una novela de ciencia ficción. Pues utilizar el hecho fantástico como un medio, emplearlo como trasfondo en vez de tratar de maravillar a los maravillados, priorizando por tanto personajes, narración y estilo, permite construir una novela espléndida (desde el único parámetro posible que puede observarse como novela que es; esto es, el literario) que indaga en elementos que sólo le puede proporcionar la literatura especulativa.

De este modo, Ishiguro emplea el tema de la clonación, un tanto agotado en la ciencia ficción, para ahondar en el ser humano, sin explicarlo, explorando sólo las nuevas condiciones que dicho tema le abre. De hecho, apenas incide en el manido debate sobre la identidad, tópico en los relatos de clones, y se centra, por su parte, en una espléndida novela de personajes, dominados por una angustia sólo analizable desde nuestro género, con una tremenda carga existencial.

La obra arranca desbaratando los convencionalismos. Inmediatamente, deja entrever que ocurre algo raro bajo la capa de normalidad de un internado inglés, posiblemente un orfanato, no excesivamente severo pero sí muy austero y aislado del mundo exterior. El misterio va dinamizando la red de relaciones que, desde el principio, va tejiendo el autor. Se trata de una sólida e íntima red que lleva al lector en volandas, sin sobresaltos, sin trucos, sólo mediante el oficio de excelente narrador de Ishiguro, quien constantemente apunta pequeños focos de interés sin agotarlos, aunque el centro de atención reside en esos personajes.

De esta manera, va mostrando un mundo de vidas incompletas que aspiran a la felicidad. El relato gira en torno a la socialización y a sus problemas derivados de esos niños protagonistas: el rechazo, la soledad, el hermanamiento entre iguales, la necesidad de afirmación. Nos plasma sus miedos cotidianos y sus angustias, sus sueños y sus pequeñas conquistas de vida, en las que pueden hallar la autoestima que parece siempre ajena. Son personas que temen al mundo que les rodea, desconocido, “incapaces de liberarse de la dependencia de los demás”.

La fuerza de los personajes que va construyendo (porque Ishiguro no mantiene un orden; los crea por acumulación de experiencias) aleja de la mente del lector la búsqueda de las causas del internamiento. De sopetón, el autor lo revela y, entonces, la historia cobra una dimensión extraordinariamente dramática. Así, conforme va fortificando el retrato de personajes, mientras estos cobran una dimensión auténticamente viva, el libro revela su verdadera crudeza. Nunca me abandones (apropiadísimo título, por otro parte) es una novela durísima, muy cruda bajo su capa de melancolía e inocencia, pues alcanza una hondura existencial extrema al reconsiderar el sentido de la vida y observar la soledad desde un prisma único, que redimensiona su sentido trágico.

Esa angustia no es un desasosiego puntual; es una angustia progresiva, que crece al incidir en el microcosmos que edifica el autor, pues se encuentra supeditada al discurso y a la trama perfectamente calculada de Ishiguro. De hecho, tras su aparente caos narrativo, se esconde una reproducción excelente de los mecanismos de la memoria (la evocación, la nostalgia, el desorden cronológico, el distanciamiento emocional…), puesto que el relato está narrado por una primera persona retrospectiva. Así se construye un mosaico de escenas que, más tarde, encajan plenamente. Mediante la memoria, toda esta problemática se observa desde la óptica de la infancia y también de la persona adulta que recuerda y tiene ahora la perspectiva necesaria para enjuiciarlo. Por ello, la narración se envuelve con una atmósfera especial, soterradamente desgarradora bajo su tierna superficie.

Nunca me abandones se convierte, por tanto, en una lección magistral de cómo utilizar el género para construir artefactos narrativos redondos aprovechando las posibilidades que sólo la especulación puede brindar a las inquietudes artísticas, intelectuales y éticas de los escritores. Bienvenida al canon.

FORO DEL ARTÍCULO
¿Quién eres?

Tu mensaje

Control anti-spam. Escriba los siguientes caracteres:

Alojados en NODO50.org
Licencia de Creative Commons