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ISSN 2174 - 4092

Las paredes que encierran o Los demonios de Yerma - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Yerma acuna una manguera de goma enrollada, o sueña con el hijo que desea y no tiene, pero también cuida a su marido como si se tratara de un extraño niño enfermo, mientras él la trata como una posesión material o animal a la que pueda dirigir a cada instante. Es la Yerma de Lorca, sin duda, pero en esta adaptación de Antonio Ramírez Stabivo se convierte en un recorrido más íntimo y adopta la dimensión atemporal que, seguramente, Federico habría querido para un proceso que nace de una sociedad errónea y de un deseo a veces inevitable de la condición humana. Una sociedad que golpea, condiciona y limita a la mujer que desea ser sencillamente libre, y achica a todas las que puede, para que haya un orden establecido por algunos.

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Las paredes que encierran o Los demonios de Yerma

Lorca se adapta al espacio cerrado de sus personajes

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Los demonios de Yerma
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Los demonios de Yerma

Yerma (Almudena Rubiato) con Juan (Enrique Coslado). Foto: Julio Castro.

Los demonios de Yerma
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Los demonios de Yerma

Yerma (Almudena Rubiato) con Juan (Enrique Coslado), en sus roles. Foto: Julio Castro.

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DATOS RELACIONADOS

Autor: Federico García Lorca (adaptacion de Antonio Ramírez-Stabivo)
Dirección: Fátima Cué
Intérpretes: Almudena Rubiato, Enrique Coslado
Música: Desiderio Sánchez
Iluminación: Sergio García
Compañía: Stabivo Artes Transescénicas

Julio Castro – La República Cultural

Yerma acuna una manguera de goma enrollada, o sueña con el hijo que desea y no tiene, pero también cuida a su marido como si se tratara de un extraño niño enfermo, mientras él la trata como una posesión material o animal a la que pueda dirigir a cada instante.

Es la Yerma de Lorca, sin duda, pero en esta adaptación de Antonio Ramírez Stabivo se convierte en un recorrido más íntimo y adopta la dimensión atemporal que, seguramente, Federico habría querido para un proceso que nace de una sociedad errónea y de un deseo a veces inevitable de la condición humana. Una sociedad que golpea, condiciona y limita a la mujer que desea ser sencillamente libre, y achica a todas las que puede, para que haya un orden establecido por algunos.

Un espacio limitado por plásticos y los apuntes de una estructura metálica, marcan el espacio aséptico de una casa vacía, como la vida de Yerma, que asesina a cada uno de los hijos que no tiene para callarlos.

Bastante trabajo tengo yo con escuchar lo que dicen por ahí”, le espeta Juan a su mujer. La puesta en escena conlleva la debida adaptación del texto, en principio por los recursos, que limitan el elenco a los dos personajes esenciales del matrimonio. Pero también porque hay una cierta actualización y puesta al día, que nos demuestra casi un siglo de indiferencia sin cambios. La otra adaptación, la de los espacios, conduce al juego entre la casa, reducida a una estancia asfixiante para Yerma, y lo que se vislumbra detrás: la constante sombra de Juan.

El papel principal, y el trabajo de Almudena Rubiato, recogen intensamente el carácter de esa mujer fuerte y decidida, de las que el autor siempre nos dejó unos rasgos muy definidos en sus papeles: entre mujeres que hacen y mujeres que desean hacer, nunca las deja plegarse al sentido del objeto inanimado que las conformaba aquella sociedad rural, y esta sociedad urbanita. Un personaje que lucha de todas las maneras posibles, tanto en la física como en la que se enfrenta a los demonios que crean lo ajeno para encerrarla, pero que también sabe dejarse llevar por los otros demonios, que son los de la pasión y el deseo.

El papel de Juan es poco agradecido, porque señala a un joven vulnerable en sus ideas, conducido por lo que quiere escuchar de su entorno. Es un tipo introvertido, frágil en la búsqueda de una vida que repita los esquemas que escucha y que pesan más que él y que su amor por Yerma. El de Enrique Coslado tiene el peso justo para condenar a la mujer que pretende encerrar, controlar, limitar, pero no tanto como para impedirle ser ella. Inútilmente, su personaje la cerca: “Estás mejor aquí, la calle es para la gente desocupada”, le dice antes de salir, con la idea de haberla convencido mediante esa sentencia sin argumentos.

La propuesta que dirige Fátima Cué es muy interesante, porque desde la definición del entorno sabe trabajar los personajes y sus demonios, y asumir en ellos todo el mundo de la protagonista lorquiana, sin necesidad de recurrir a falsos remedos de personajes, pero sin que deje de estar presente el contexto. La directora introduce elementos variados que son anacrónicos al personaje de su época, para traerlo al mundo actual, ya sea a través de los plásticos de las paredes, de las aspiradoras para los suelos, de un protagonista masculino vinculado a una guitarra eléctrica o de una lucha física mediante artes marciales.

Desde el desarrollo escénico y desde la formas de sus protagonistas, logran un análisis que define el perfil psicológico de Yerma, dividida entre lo que desea y la necesidad de ser, pero también el de dos épocas distantes que tienden un hilo entre dos puntos de la historia.

Más información

Yerma, la inhabitada, la incultivada, la deseante desesperada… El deseo y el apego son fuentes de sufrimiento. Las enseñanzas del Origen Dependiente destiladas en el Budismo indican la necesidad de liberarse del sufrimiento comprendiéndolo, acogiéndolo… no luchando para que se marche, no negándolo ni taponándolo para no verlo…

Yerma deambula de patrón en patrón con un rígido mapa trazado por un imposible deseo: ser madre. El resto de personajes que cruzan su vida… estériles fantasmas que en ella habitan. Ojos que ven, corazón que siente.

Fecha: el Domingo 21 de mayo de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 21 de mayo de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 7 de mayo de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 30 de abril de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 16 de abril de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 2 de abril de 2017

Horario: a las 20:30h

Lugar: La Puerta Estrecha - c/ Amparo, 94 -Lavapiés- (Madrid)

Información y reservas:
Tfno: 914 672 224

Correo-e: La Puerta Estrecha

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Fecha: el Domingo 20 de marzo de 2016

Horario: a las 21:00h

Lugar: Teatro La Usina - c/ Palos de la Frontera, 4 -Embajadores- (Madrid)

Reservas:
91 468 47 54 / 670 580 570
teatro@lausina.es
Para más información:

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Fecha: el Domingo 13 de marzo de 2016

Horario: a las 21:00h

Lugar: Teatro La Usina - c/ Palos de la Frontera, 4 -Embajadores- (Madrid)

Reservas:
91 468 47 54 / 670 580 570
teatro@lausina.es
Para más información:

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Fecha: el Domingo 6 de marzo de 2016

Horario: a las 21:00h

Lugar: Teatro La Usina - c/ Palos de la Frontera, 4 -Embajadores- (Madrid)

Reservas:
91 468 47 54 / 670 580 570
teatro@lausina.es
Para más información:

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