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ISSN 2174 - 4092

Tarde para la ira, sucia y cruda venganza - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Ciertamente muchas son siempre las dudas que surgen, de manera inconsciente e irracional, cuando nos enteramos que una determinada película está dirigida por un actor. Pensamos que su trabajo, para el cual están cualificados es otro, y que no deben ponerse tras las cámaras. Aunque no es la primera vez que nos sorprenden para bien y es que si aprovechan su trabajo sabrán lo que piden de ellos buenos directores, aprendiendo así una dirección desde el aprendizaje práctico. Como aquel buen alumno en el colegio que acaba siendo mejor profesor.

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Tarde para la ira, sucia y cruda venganza

Raúl Arévalo se lanza a la dirección, con matrícula en su debut

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Tarde para la ira
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Tarde para la ira

Cartel del film de Raúl Arévalo. Fuente: La Canica Films.

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Cartel del film de Raúl Arévalo. Fuente: La Canica Films.

DATOS RELACIONADOS

Título original: Tarde para la ira (2016)
Dirección: Raúl Arévalo
Guion: Raúl Arévalo, David Pulido
Intérpretes: Antonio de la Torre, Luis Callejo, Ruth Díaz, Manolo Solo, Alicia Rubio, Raúl Jiménez, Font García
Fotografía: Arnau Valls Colomer
Música: Lucio Godoy
Duración: 92’
País: España
Productora: La Canica Films / Televisión Española (TVE)

Manuel López – La República Cultural

Ciertamente muchas son siempre las dudas que surgen, de manera inconsciente e irracional, cuando nos enteramos que una determinada película está dirigida por un actor. Pensamos que su trabajo, para el cual están cualificados es otro, y que no deben ponerse tras las cámaras. Aunque no es la primera vez que nos sorprenden para bien y es que si aprovechan su trabajo sabrán lo que piden de ellos buenos directores, aprendiendo así una dirección desde el aprendizaje práctico. Como aquel buen alumno en el colegio que acaba siendo mejor profesor.

Raúl Arévalo tiene en su curriculum más de veinte películas como actor y, personalmente, creo que es uno de los actores más sólidos del panorama, creando grandes personajes para casi todos los papeles. Además, ha trabajado con auténticos genios como Daniel Sánchez Arévalo, Icíar Bollaín, Alex de la Iglesia o Pedro Almodovar. Y está claro que ha aprendido de ellos.

Fue a finales del año pasado cuando estrenase Tarde para la ira, pero quitando la crítica está claro que la cinta pasó desapercibida hasta la entrega de los premios Goya 2017. Celebrados el 4 de febrero, el film de Raúl se alzó como los premios de mejor película, mejor director novel, mejor guion original y mejor actor de reparto. Sin duda fue la gran ganadora de la noche aunque sólo nos acordemos de Un monstruo viene a verme y sus estatuillas técnicas. Pero la cinta que hoy nos ocupa tampoco podía realmente optar a ellos, su presupuesto era mucho inferior y las categorías más técnicas siempre se resienten frente a este hecho.

El director, que también co-firma el guion, nos traslada a un presente muy real en un barrio castizo donde hace ocho años se cometió un crimen. Un conductor y tres ladrones que en su afán por lograr el mayor bote posible acaban cometiendo un crimen mayor. Por suerte sólo uno de ellos es detenido y al salir de la cárcel se encuentra con José, un desconocido que le llevará por los fantasmas de su pasado en una huida hacia la venganza.

Los actores principales, Antonio de la Torre y Luis Callejo, clavan a la perfección sus papeles desmereciendo en parte los trabajos del resto de compañeros del reparto. La cámara prácticamente siempre en mano, nos lleva por barrios humildes, por descampados áridos, por hoteles de carretera y sitios absolutamente humildes de la escenografía castellana. La no necesidad de artificios, sólo una buena historia ubicada en los lugares adecuados, suponen un escenario perfecto para que el espectador no se pierda y disfrute o sufra de la ira.

Así, la sencillez a la que nos lanza el director se ve completada con una historia correcta. El tempo utilizado, la ligera división de la historia en capítulos (muy Tarantino), el acertado acercamiento a todos los personajes para comprender sus intereses y motivaciones y la acción distribuida inteligentemente, te atrapan, te arrastran a la historia y te sientes inmerso en ella. Un éxito de guion, de actuación y dirección que de seguir así asegura un buen futuro en las cámaras a Raúl.

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