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Daniel Viglietti, las manos tan grandes como Atahualpa, la voz inmensa de un continente - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Ayer murió en Montevideo el músico uruguayo Daniel Viglietti. Siempre que se habla de él es inevitable que la conversación empiece, acabe o discurra por su canción A desalambrar, ese himno de los pueblos y trabajadores de nuestra América que un día tomó prestado Victor Jara y que de Jara creímos que era durante nuestras infancias y que, por otra parte, también lo era.

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Daniel Viglietti, las manos tan grandes como Atahualpa, la voz inmensa de un continente

Muere el músico y referente uruguayo

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Daniel Viglietti
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Daniel Viglietti

Cantó en Bolivia en Homenaje al Che en octubre de 2017. Foto: página de Daniel Viglietti en redes sociales.

Daniel Viglietti
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Daniel Viglietti

Cantó en Bolivia en Homenaje al Che en octubre de 2017. Foto: página de Daniel Viglietti en redes sociales.

Manuel Gil Rovira – La República Cultural

Ayer murió en Montevideo el músico uruguayo Daniel Viglietti. Siempre que se habla de él es inevitable que la conversación empiece, acabe o discurra por su canción A desalambrar, ese himno de los pueblos y trabajadores de nuestra América que un día tomó prestado Victor Jara y que de Jara creímos que era durante nuestras infancias y que, por otra parte, también lo era.

Así, hablar de Daniel es tener presente la voz de un continente. es mirar esas manos grandes, tan grandes como las de Atahualpa Yupanqui, acariciando las cuerdas de una guitarra como si estuvieran inmóviles y temieran hacerle daño a la amiga. Hablar de Daniel es hablar del folclore, de la poesía y canción populares del Cono Sur con las letras más cuidadas y medidas. Esos serán sus inicios con Canciones folklóricas y seis impresiones para canto y guitarra (1963), donde grabará sus propias canciones y recogerá otras de Atahualpa Yupanqui o musicará textos de Nicolás Guillén. Son esos inicios que vienen y vendrán acompañados necesariamente de Atahualpa y de Violeta (Parra, claro). Esos inicios en los que el folclore, parafraseando a Gramsci, se entiende en idea y en acción como esa concepción del mundo en gran medida implícita de las clases subalternas frente a la oficial, también en este caso implícita, de las clases dominantes. Explícito cantar la realidad. Explícito presentar y hacer arte con la explotación, la alienación, la marginalidad con canciones como El chueco Maciel en Canciones chuecas (1971). Antes, en el 65 ha publicado primero en Cuba Canciones para un hombre nuevo. Duerme negrito que había recogido el Atahualpa folclorista. A desalambrar, esa canción que ya hemos mencionado. Nicolás Guillén, Rafael Alberti, Federico García Lorca… todo convertido en nuevo folclore latinoamericano. Y, permitidme la debilidad, Vallejo, César Vallejo:

Solía escribir con su dedo grande en el aire:
’viban los compañeros’ Pedro Rojas

Son los años de la autodefinición de la canción comprometida. Es, 1967, el año del Encuentro de la Canción Protesta en la Casa de las Américas en La Habana. Se juntan tantos y Daniel es participante necesario. De Silvio a Chico Buarque. De Victor Jara a Mercedes Sosa… Y se contarán cuál es y plantean sea la identidad de cada uno y de todos como grupo, como consciencia. Y la identidad de nuestro participante necesario puede estar en su Milonga de andar lejos (1965):

No somos los extranjeros
los extranjeros son otros
Son ellos los mercaderes
y los esclavos nosotros…

Siguieron varios discos. Le tengo especial cariño a trópicos (1972) y a Esdrújulos (1992). Y si alguno me seguirá siempre poniendo los pelos de punta es A dos voces (1993).

Cuando conocí personalmente a Daniel fue en el Congreso homenaje que se le hizo a Mario Benedetti en la Universidad de Alicante. Allí estaban Daniel y Mario rodeados de sus amigos. Sus amigos eran los nombres que el encuentro le dio a las aulas: Roque Dalton, Julio Cortázar (quien tanta presión hizo para que Daniel fuera liberado de las cárceles uruguayas)… o, por ejemplo, Roberto Fernández Retamar, para mí ponerle cara a Para el perfil definitivo del hombre. En aquel congreso tuve la ocasión de ver actuado el espectáculo A dos voces, ya grabado en directo en 1993. La ocasión de ver esas manos grandes del guitarrista clásico acariciando su guitarra, de escuchar en directo su voz grave y profunda llenar de palabras medidas, de versos en canción medidos de un uruguayo (Daniel) contestando y siendo respondido en escena por otro uruguayo (Mario) y sus versos. Canción y poesía se interpelaban en los oídos. ¿Pero en los ojos? En los ojos, la fragilidad de Mario en su mecedora y las grandes manos del músico acariciador. Que músico se definía Viglietti.

Se da la coincidencia de que mientras Daniel moría y nosotros no lo sabíamos, yo estaba en la Biblioteca Nacional en una mesa redonda de dos buenos amigos suyos de Alicante, Carmen Alemany y José Carlos Rovira, que disertaban sobre Miguel Hernández. En un momento se plantearon al Hernández múltiple: el poeta del pueblo, el poeta barroco, el poeta gongorino, el poeta quevedesco…. Me permito transcribir la pregunta que Mario Benedetti tuvo con Daniel y que publicó en su libro Daniel Viglietti[1]:

  • En algún sentido la canción es como un iceberg: se ve un trozo, que es el que está en la superficie, pero no siempre se ve lo que está debajo de la canción y que, sin embargo, en una concepción más profunda, también forma parte de ella. Esa parte oculta suele ser el contenido ideológico. Ahora bien, ¿cómo preferirías definirte? ¿Cantante folklórico, cantante popular, cantante de protesta, cantautor, cantante a secas?
  • Yo diría músico…

Hasta siempre amigo. Hasta siempre compañero, Hasta siempre maestro.


Notas
[1] Mario Benedetti, Daniel Viglietti, Madrid, Jucar, 1987, p. 78

DATOS RELACIONADOS

Daniel Viglietti, (Montevideo, Uruguay, el 24 de julio de 1939 - Montevideo, Uruguay, el 30 de octubre de 2017) cantante y compositor, considerado uno de los mayores exponentes del canto popular uruguayo y de gran reconocimiento en América Latina.

Nacido en el seno de una familia de músicos: madre pianista, Lyda Indart; padre guitarrista, Cédar Viglietti, hacia fines de la década de los cincuenta, (…)

tras sus comienzos como guitarrista clásico, Viglietti se va definiendo por la canción popular. Integra su repertorio con sus propias composiciones en letra y música, y con las creadas sobre textos de poetas como Nicolás Guillén, Federico García Lorca, Rafael Alberti, César Vallejo, o de poetas uruguayos como Líber Falco, Juan Cunha, Idea Vilariño, Mario Benedetti, Washington Benavides, Circe Maia, entre otros.

En Uruguay desarrolla durante más de quince años una intensa actividad como intérprete, compositor y docente (funda y dirige el NEMUS, Núcleo de Educación Musical).

En 1972, en medio de la represión desatada por el gobierno, Viglietti es detenido al igual que miles de sus compatriotas.
Es liberado gracias a la solidaridad de su pueblo y a una campaña internacional con firmas como las de Miguel Angel Asturias, François Miterrand y Jean Paul Sartre.

Más tarde, decide exiliarse. Al comienzo se radica en Buenos Aires. En setiembre de 1973 es invitado a la Fête de l´Humanité,
Se radica en París, Francia, durante once años

Tras el golpe de estado contra Salvador Allende, desarrolla en el viejo mundo trabajos solidarios por Uruguay, Chile, luego Argentina y otros países latinoamericanos.

En Francia, continúa su carrera de compositor e intérprete, realizando una amplia actividad internacional, tanto en el plano profesional como en el campo de la solidaridad.

En marzo de 1984, vuelve a la Argentina ya terminada la dictadura. Realiza dos recitales en el Luna Park, de los cuales surgirán dos discos: “Trabajo de hormiga” y “Por ellos canto”.

El primero de setiembre de 1984 Daniel puede retornar al Uruguay, Viglietti es recibido por miles de sus compatriotas y canta en el Estadio Luis Franzini ante veinticinco mil personas.
En marzo de 1985, el músico es testigo del reencuentro de Uruguay con la vida democrática y, en las semanas siguientes, de la liberación de las presas y de los presos políticos. Participa cantando en el acto del reencuentro con todos ellos.

En su trayectoria el músico ha realizado numerosas giras internacionales a diferentes ciudades de América Latina y el Caribe, América del Norte, Europa, África y Australia.

Entre los intérpretes de las composiciones de Viglietti figuran: Amparo Ochoa (México), Víctor Jara, Isabel y Angel Parra, Quilapayún (Chile), Mercedes Sosa, Liliana Herrero, Cuarteto Zupay, Los Huanca Hua, Pablo Tozzi (Argentina), Elena Burque, Los Cañas (Cuba), Soledad Bravo (Venezuela), Chavela Vargas (Costa Rica), Danny Rivera, Lucecita Benítez (Puerto Rico), Diana Pequeño, (Brasil), y varios cantantes europeos como Maddalena Crippa (Italia), Jan Hammarlund (Suecia), Lars Klevstrand (Noruega), Marc Ogeret (Francia), Walter Mossmann (Alemania), Soledad Bravo (Venezuela)y Joan Manuel Serrat (España).
En Uruguay canciones suyas han sido interpretadas por Alfredo Zitarrosa, Cristina Fernández, Wáshington Carrasco, Leo Maslíah, Jorge Drexler, La Tabaré Riverock Banda, Fernando Cabrera, Laura Canoura, La banda de Tobi, entre otros.
También algunas de sus canciones han sido adaptadas al carnaval por varias murgas uruguayas.

En recitales compartidos con escritores, Viglietti ha actuado junto a Juan Capagorry, Eduardo Galeano, Mario Benedetti, Juan Gelman y Circe Maia.

Ha hecho música para cine, obras de teatro de autores como Lope de Vega, Bertolt Brecht,
.
Compuso música para versiones radiales de obras de Gabriel García Márquez, Ramón del Valle Inclán, Osvaldo Dragún, Eduardo Galeano, Manuel Scorza, entre otros escritores, en producciones dirigidas por Heinz von Cramer para la Radio Alemana del Oeste (WDR).
También ha dictado cursos de creación radial para La Voz de Alemania (Deutsche Welle).

Su labor periodística, iniciada en el semanario Marcha, ha tenido continuación en artículos para el semanario uruguayo Brecha y el periódico argentino Página 12.

Desde 1984 Viglietti realiza en Uruguay su programa radial “Tímpano”, inicialmente en Emisora del Palacio y desde hace ya diez años en Radio El Espectador. “Tímpano” también es escuchado en diferentes ciclos en Argentina, España, Francia, México, Venezuela y Suecia.

En Argentina Tímpano ha salido al aire sucesivamente en Radio Belgrano, Radio Municipal y, desde hace más de cinco años, en Radio Nacional, AM 870, todos los sábados a las 23.30 horas y en FM Folklorica Domingos a las 21 hs

En 2004 Daniel inicia “Párpado”, un ciclo de programas de televisión producido por TV Ciudad, el canal de cable de la Intendencia Municipal de Montevideo. Estos ciclos son redifundidos por Canal 5, Televisión Nacional, para todo el Uruguay, y en Argentina fueron transmitido por el Canal Encuentro y para América Latina por Telesur, desde Caracas.

Algunas opiniones sobre Daniel Viglietti.
Ernesto Cardenal: “ El gran secreto de las canciones de Daniel Viglietti, el mismo que ha animado la acción de los revolucionarios en nuestra historia, podemos resumirlo así: Daniel Viglietti ve al mundo como transformable, lo presenta como transformable en sus canciones y nos llama a transformarlo. Viglietti fue uno de los primeros en Latinoamérica en cantar al hombre nuevo.

Julio Cortázar: “La música de Daniel Viglietti se presenta como un mensaje penetrante, durable y eficaz porque nace de una comunicación profunda con la conciencia y la sensibilidad del público. Viglietti va hacia ese público por el doble camino de la melodía y de la poesía y encuentra la respuesta que merece: una confianza plena en ese mensaje de rebelión, en ese llamado a lo mejor de cada hombre y de cada pueblo.”

Eduardo Galeano: “En Daniel Viglietti confluyen, como en pocos, el talento musical y la fuerza expresiva. Las manos pulsan la guitarra con sabiduría y de la garganta brota una voz armoniosa que hace temblar las paredes. Pero estas virtudes no bastan para explicar la difusión mundial que han alcanzado sus canciones. Tampoco bastan para entender las prohibiciones con que a veces lo han elogiado. Ocurre que Daniel es de los que cantan opinando, y en sus coplas que no tienen dueño pregunta a los p`resentes si no se han puesto a pensar. Con toda razón, los dueños del poder lo han considerado peligroso. Con toda razón, muchos jóvenes rebeldes sienten que se expresan por su boca.
El arte de Daniel no es inocente: con premeditación y alevosía libera palabras, enciende la capacidad de indignación y ayuda a revelar la realidad enmascarada.

Luigi Nono: “Daniel Viglietti es uno de los cantantes más conocidos y más queridos en América Latina. Su fuerte personalidad está penetrada de amor, de serenidad, de decidida participación en la lucha por la libertad. Su voz se alza, junto a la de otros cantores latinoamericanos, como bandera de humanidad nueva, en continuo descubrimiento de sonidos y de ritmos, como claro compromiso social, como los actos de tantos hombres y mujeres, caídos y vivos, armados, conocidos o desconocidos, en la larga marcha de la liberación del continente.
Viglietti en uno de los hechos ejemplares en la unidad dialéctica cultura-lucha política en América Latina”.

Raimon: “Daniel Viglietti es la voz que las fuerzas retrógradas quisieran que no existiese, es la voz que intentan escondernos, es la voz que debemos hacer nuestra porque lo es. Viglietti cumple, trabaja, actúa. Es una de las voces más auténticas de la gran familia de cantantes latinoamericanos.”

Jorge Lazaroff, músico y compositor uruguayo:“A pesar del silencio, la distancia y el tiempo transcurrido, Daniel Viglietti ha calado muy hondo en el sentir de nuestro pueblo, quien es, en definitiva y como afirmaran también a su regreso Alfredo Zitarrosa y Los Olimareños, ‘el que los ha mantenido vivos y hoy los devuelve al lugar de donde nunca tendrían que haber salido’. Asimismo, su influencia estrictamente musical se ha hecho sentir en las nuevas generaciones de compositores e intérpretes de nuestra música. Sus lineamientos estéticos, abiertos siempre a nuevas propuestas, caracterizados por encima de otras apreciaciones, por la búsqueda ininterrumpida de nuevas fórmulas de lenguaje expresivo, ha marcado decididamente a varios de los actuales representantes de nuestro canto popular, así como a la Canción Chilena o a la Nueva Trova Cubana. Su influencia en el canto popular latinoamericano ha sido enorme”.

Idea Vilariño:“He aquí dos voces esenciales, las voces de dos hombres esenciales, de dos hombres de mirada lúcida y de verso entrañable, de decir a la vez contenido y elocuente, hablacantando las crueles urgencias, las fieras circunstancias, las módicas esperanzas, el destino de los hombres todos, pero más aun del hombre americano. Y más aun del hombre nuestro, del hijo de este país triste; ese hombre apagado pero no resignado que ceba cada día el mate de su sobria amargura y que es capaz de muy menguadas alegrías, pero, a la vez, de convicciones y de entregas totales.
He aquí estos versos uruguayos, testimonio y expresión del fervor y del compromiso de dos hombres nuestros, de dos de esos hombres que son el Uruguay, adonde un día volvieron de la larga pasión del exilio con la voz entera y con ese temple que tanto conocemos y tanto necesitamos.

Discografía
• Canciones folklóricas y 6 impresiones para canto y guitarra (Antar PLP 5024, 1963)
• Hombres de nuestra tierra (junto al narrador Juan Capagorry. Antar PLP 5045, 1964)
• La patria vieja. Segunda parte 1815-1816 (junto a Alberto Candeau. Antar – Sodre PLPS 5052)
• La patria vieja. Tercera parte 1817-1820 (junto a Alberto Candeau. Antar - Sodre PLPS 5053)
• Canciones para el hombre nuevo (Orfeo, 1968)
• Canciones para mi América (edición francesa, 1968)
• Nuestra bandera / Esta canción nombra
(Orfeo 90010, 1969)
• Me gustan los estudiantes / A desalambrar
(Orfeo 90011, 1969)
• Nostalgia de mi tierra / Yo nací en Jacinto Vera
(Orfeo 90039, 1970)
• Canto libre (Orfeo ULP 90.537, 1969)
• Canciones chuecas (Orfeo ULP 90.558, 1971)
• Trópicos (Orfeo, 1973)
• Viglietti en vivo (1978) (Ariola, España) – (Le chant duMonde, Francia)
• Trabajo de hormiga (Music Hall, 1984)
• Por ellos canto (Orfeo, 1984)
• A dos voces: Benedetti -Viglietti, vol. I (Orfeo, 1985)
• A dos voces: Benedetti -Viglietti, vol. II (Orfeo, 1987)
• Esdrújulo (Orfeo, 1992)
• A dos voces: Benedetti –Viglietti, vol. I y II
(Orfeo CDO 047-2, 1994)
• Devenir (Ayuí, 2004)
• Trabajo de hormiga (Ayuí, 2008)
Rediciones y recopilaciones
• A desalambrar (EMI 16584. 1970)
• Canciones con fundamento (Diapasón DP-99330)
• Hombres de nuestra tierra (con Juan Capagorry -
Ayuí am28cd, 1998)
• Canto libre (Ayuí am34cd, 1999)
• Canciones chuecas (Ayuí ae212cd, 1999)
• Trópicos (Ayuí ae226cd, 2000)
• A dos voces (con Mario Benedetti - Ayuí ae238cd, 2000)
• Canciones para el hombre nuevo (Ayuí am35cd, 2001)
• Seis impresiones para canto y guitarra (Ayuí am26cd, 2003)
• Esdrújulo (Ayuí ae312cd, 2006)
• Trabajo de hormiga (Ayuí ae334cd, 2008)

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