Menú
laRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Inicio
LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital
Síguenos
Hoy es Martes 12 de diciembre de 2017
Números:
ISSN 2174 - 4092

Artículo sin opinión - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Me dice Julio Castro que ya no escribo artículos. Le contesto que no tengo opiniones y me asegura que eso ya es una opinión. Lo dudo, pero escribo. Y es cierto; no se trata de ninguna impostura. Tampoco es cuestión de ponerme cínica o situarme en el, siempre mejor visto, privilegiado palco de los escépticos. No. Es una cuestión de salvaguarda, de alejamiento, de ablución. Nihilista me llamaba Julio ayer, que tenía interés en soltar el turnegeviano adjetivo y le facilité la excusa. Puede que un poco, sí, un poco de nada para que no me arrase el artificio. Un poco de nada porque hay demasiado de mucho.

república, cultural, revista, digital, opinión, sin opinión, nihilista, La República Cultural

Artículo sin opinión

Tip A Friend  Enviar
imprimir documentoVersión para imprimir de este documento Versión imprimir
Desovéjate
Ampliar imagen

Desovéjate

Ilustración: Inma Luna.

Desovéjate
Ampliar imagen
Desovéjate

Ilustración: Inma Luna.

Inma Luna – La República Cultural

Me dice Julio Castro que ya no escribo artículos. Le contesto que no tengo opiniones y me asegura que eso ya es una opinión. Lo dudo, pero escribo. Y es cierto; no se trata de ninguna impostura. Tampoco es cuestión de ponerme cínica o situarme en el, siempre mejor visto, privilegiado palco de los escépticos. No. Es una cuestión de salvaguarda, de alejamiento, de ablución. Nihilista me llamaba Julio ayer, que tenía interés en soltar el turnegeviano adjetivo y le facilité la excusa. Puede que un poco, sí, un poco de nada para que no me arrase el artificio. Un poco de nada porque hay demasiado de mucho. Una separación lo suficientemente amplia para ridiculizar lo que mirado desde tan cerca nos suena imprescindible. Desde este lejano punto de vista, la Tierra puede no parecer muy interesante, digo, sumándome a la reflexión de Carl Sagan, observando aburrida junto a él este punto azul pálido mientras me concentro en otros ritmos.

Escucho los latidos de mi cuerpo, de los cuerpos cercanos, los que hay que cuidar, los que nos cuidan. Sin muchas injerencias permanezco atenta a esas necesidades. Luego, me fijo en el hombre que pesca, en la mujer que saca los ajos de una tierra que decidió plantar; me fijo en lo que crece a pesar de la falta de lluvia, observo las mareas y a los niños que corren hacia nada, por el placer del juego.

Evito tener que cuestionar si lo que me interesa está justificado; si tengo que explicar de qué manera se adecúa a la nueva moral de quincalla; si soy lo suficientemente comprometida como para escribir en Facebook o en Twitter y seguir engordando mi calificadora imagen. Lo evito. Me alivia no tener que firmar alegatos coherentes. Poder contradecirme en el mutismo.

Así que sí, me alejo, desopino. No entro a debatir sobre causas ficticias, que nada tienen que ver con la poesía o los tomates (cosas que sí me siguen importando). La imposición de cánones en el escaparate, barnizados y huecos, me aleja con su fuerza centrífuga de análisis convencionales. Hay que aflojar. Liberarse de la mercadotecnia de la idea. Todo está en venta, disponible, y nos parece gratis. Ideología adulterada en la que sumergirse sin respirar. Gritar consignas feministas, independentistas, patrióticas o libertarias como hombres y mujeres anuncio. Enroscarnos en un discurso aprendido que nos convierte, al fin, en meros estereotipos de la simplificación.

Un apartarse lejos también de cualquier intención de victoria o aplauso, para irme al cine, de paseo, escuchar música o abrazar a la gente que quiero; leer, pintar, escribir y quedarme mirando cómo pasa la tarde; cocinar o salir a cenar, darme un baño en el agua salada o quedarme en la cama, trabajar o pintarme las uñas. Hacer, pensar y decidir en un espacio de silencio en el que nada debe ser mostrado y sometido a evaluación. Instalarme en una bonhomía amplia sin importarme cuan ingenua pueda parecer. Callarme. De una vez.

FORO DEL ARTÍCULO
¿Quién eres?

Tu mensaje

Control anti-spam. Escriba los siguientes caracteres:

Alojados en NODO50.org
Licencia de Creative Commons