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ISSN 2174 - 4092

No juegues con la libertad de Nicaragua - LaRepúblicaCultural.es - Revista Digital

Hoy leo (y reproduzco más abajo) las denuncias del Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, sobre la represión y criminalización que el estado ejerce contra ellas y, sumado a todo lo demás que leo y voy sabiendo y conociendo sobre el tema desde hace tiempo, no voy a callar, porque la labor de las integrantes de este grupo a favor de las mujeres en zonas muy difíciles del país se remonta a décadas de lucha, y creo que marcará otro trazo más en la línea de separación entre lo creíble y lo irreal de aquello que sucede en Nicaragua.

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No juegues con la libertad de Nicaragua

Cuando la cerrazón causa víctimas al pueblo

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Manifiesto del Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, en Nicaragua. Fuente: Grupo Venancia.

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Manifiesto del Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, en Nicaragua. Fuente: Grupo Venancia.

Julio Castro – La República Cultural

Hoy leo (y reproduzco más abajo) las denuncias del Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, sobre la represión y criminalización que el estado ejerce contra ellas y, sumado a todo lo demás que leo y voy sabiendo y conociendo sobre el tema desde hace tiempo, no voy a callar, porque la labor de las integrantes de este grupo a favor de las mujeres en zonas muy difíciles del país se remonta a décadas de lucha, y creo que marcará otro trazo más en la línea de separación entre lo creíble y lo irreal de aquello que sucede en Nicaragua.

Desde mi adolescencia, antes de la victoria del Sandinismo, por la poca información que nos llegaba a través de informativos y también de prensa comunista en nuestro país, tuve claro que ese movimiento y esa revolución debían ganar su batalla. Fue la propia traición de los Ortega a su pueblo la que facilitó la presión de los yanquis para que el FSLN perdiera más tarde las elecciones, cosa que no comprendí hasta que pude viajar allí años más tarde para conocer y hablar con la gente… hoy la tragedia de Nicaragua es grande, y mezcla una revolución de clases sociales con pequeños asesino herederos de la vieja contra (apoyados por el capital) con una gran ola de estudiantes y trabajador@s contra la omnipotencia del presidente del país.

Las informaciones que llegan de allí, de fuentes personales de confianza y/o cercanas, llevan tiempo hablando, gritando, de la traición y la masacre de la presidencia del país. El propio Partido Comunista de Nicaragua se atreve a disentir del llamado “orteguismo”, denunciarlo y exigir su inmediata dimisión desde hace más de un mes.

Creo que, aparte de cualquier estrategia política, no es decente callar más y es preciso que los partidos y las personas que apoyen la revolución por la independencia de los pueblos del mundo lejos del capital, hablen y también se impliquen contra quienes causan estos daños a una larguísima lucha antes de que, fruto de las presiones capitalistas y de los crímenes de sus gobiernos corruptos, caigan bajo la suela de ambos.

Cuando a mis 14/15 años escuchaba el terror en Centroamérica que causaban los militares y paramilitares fascistas, financiados y apoyados por la CIA y por los poderosos de aquellos países, como luego se iría comprobando, que masacraban poblaciones enteras sin ningún tipo de persecución o represalia por parte del Estado, reencuentro situaciones similares a lo que hacía el sátrapa criminal Somoza y no comprendo por qué nuestra sociedad no aprende de aquellos terribles sucesos que duraron décadas.

Pero comprender el movimiento de Centroamérica exige conocer las raíces culturales de sus países, fruto del colonialismo y del postcolonialismo, que mezcla la libertad del pueblo con la universidad y con la iglesia católica combatiente, a la vez que una parte de esa misma iglesia, retrógrada e impuesta en sus cúpulas se alía con el poder económico de las clases sociales, sumado a la retrógrada iglesia evangélica que apoya al poder de Ortega, desde donde quiere controlar al pueblo a través de sus creencias religiosas. Eso suma complejidades al conocimiento desde el punto de vista europacentrista que domina nuestro continente, y más desde el español, donde parece que sólo existe un modo de sociedad y el blanco y el negro dividen la política y sus influencias, cuando los canales son mucho más amplios. Pero es cierto que en la cuestión de sociedad y, más aún, de mujer, es un punto importante a analizar, conocer y tener en cuenta.

Hoy todo se mezcla y se trata de pervertir en contrainformaciones que llaman a mantener el status quo a favor del nuevo poder, confundiendo a quien encabezó un partido y traicionó con quienes pelearon y no se beneficiaron económicamente de aquella revolución. No, no lo comprendo, especialmente cuando se hace desde cómodos sillones de nuestra Europa, y no iremos ha mezclarnos con aquel pueblo y conocer cuál es su realidad de años de padecer extorsión ideológica para mantener a un individuo a través de elecciones que parecen amañadas, cuando nos quejamos, por ejemplo, de las derechonas de pp, psoe y cs en nuestro propio país, o de la venta de la república francesa al capital, o del movimiento 5 estrellas aliado con los ultras italianos, o cómo el gobierno griego traicionó a sus votantes, o de cómo se cierran fronteras a quienes huyen de las guerras o las hambrunas que hemos generado en el mundo. Todo está bien si lo dictamos aquí, o, mejor aún, todo está bien si cuatro “sabios” lo dicen, pero escuchar al pueblo… escuchar a quienes lo sufren en primera persona… eso es mucho trabajo, no querremos saberlo. La historia no se aprende en un día, la trayectoria de un pueblo está en la tierra, o en lo que se ha mamado en las informaciones diferentes de años, pero nunca en lo que una persona dice para influenciar. Las fuentes son numerosas, y no dicen nada limpio de Ortega y los suyos, lo más bonito que dicen de ellos es “protejámosle para que no vengan los yanquis y el capital”, pero el capital, amigo, ya estaba allí, y el propio Estado de Ortega lo maneja a su favor, y los anticapitalistas están en las calles y se les calla o se les mata si disienten, y su lugar van ocupándolo poco a poco, estratégicamente, los aliados del yanqui y del capital, que acabarán por apoyar al propio Ortega si se perpetúa en el poder, o jugarán con la doble baza de odio consentido como tantas veces hicieron.

Por eso tomo una fuente fiable, como es la de estas mujeres, cuya actividad pude conocer hace décadas, pero insto a quienes quieran informarse a buscar entre grupos no oficiales de Nicaragua, entre los lugares comunes de la población, estudiantes y trabajador@s, para que encuentren que no se puede apoyar cualquier cosa, y que Ortega debe dimitir, y dejar de agredir y asesinar al pueblo.

Y es preciso saber que no sólo es la cuestión de la reforma en la seguridad social que ha hecho el estado de Nicaragua, sino que también viene actuando contra las mujeres, en un país donde el machismo es aún más violento, y la reforma de la Ley 779 contra la violencia hacia las mujeres hace pocos años, ha derivado en nuevos crímenes contra ellas, pero también en la desidia de las fuerzas del orden en la investigación de casos de este tipo, como vienen denunciando desde hace tiempo y también recientemente mujeres de este colectivo que llevan casi 30 años luchando contra la violencia, educando en la libertad sexual de las mujeres y apoyando en labores sanitarias a personas que no tienen medios de ayuda en quilómetros a la redonda. Así lo conocí a comienzos de los ’90, y así ha ido deteriorándose la situación.

Hoy los estudiantes están en la calle en lucha por muchos derechos que han retrocedido, pero el peligro de involución no proviene sólo de quienes se mezclan parapetados a veces, sino de que los partidos de izquierda internacional no se alíen con las verdaderas fuerzas del socialismo nicaragüense, y den la cara contra el usurpador de una revolución devastada por su propio beneficio. Poco me importan ya las instituciones europeas y sus condenas, o los gobiernos de países que vienen con paños calientes a buscar el retorno de sus inversiones personales, pero escuchar que partidos comunistas europeos callan, o que algunas voces del comunismo apoyan al hoy criminal Ortega, no sólo duele, sino que demuestran un embrutecimiento histórico en las posiciones frente a lo que ocurre allí en estos momentos. Y eso, sin duda, pasará otra factura más a quienes lo cometen, no tanto hoy, como dentro de pocos años.

En el contexto de represión estatal y violencia parapolicial que vive actualmente Nicaragua, las mujeres defensoras de derechos humanos integrantes de organizaciones feministas de Matagalpa como el Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa están siendo objeto de una campaña de amenazas y criminalización.

Tanto las organizaciones a título colectivo como algunas de sus integrantes han recibido diversas amenazas y han sido señaladas a través de diferentes medios y redes sociales como responsables de actos delictivos e instigadoras de las protestas en contra del gobierno, poniéndolas en el punto de mira de quienes ejercen la represión y la violencia parapolicial.

Cabe recordar que Matagalpa ha sido uno de los lugares del país donde se han producido algunos de los episodios de mayor represión y violencia contra la población civil que ejerce su legítimo derecho a la protesta, lo que incrementa la situación de riesgo que viven las defensoras de ambas organizaciones.

Desde la IM-Defensoaras condenamos estos atques y amenazas y exigimos garantías de seguridad para las integrantes del Grupo Venancia y el Colectivo de Mujeres de Matagalpa, haciendo responsable al Estado de cualquier cosa que pudiera sucederles.

Una vez más reiteramos nuestra exigencia al Estado nicaragüense para que cumpla con las recomendaciones emitidas por la CIDH y otras instancias internacionales de Derechos Humanos y ponga fin a la represión y a la violencia que ejercen los grupos parapoliciales bajo su amparo e impunidad.

Asimismo, continuamos llamando a la comunidad internacional para que se mantenga pendiente de la situación y presionando para avanzar hacia la paz y la justicia en Nicaragua”. (Grupo Venancia y Colectivo de Mujeres de Matagalpa)

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